En gestión de personas: lo más importante es lo que no se ve

En gestión de personas: lo más importante es lo que no se ve

Recién aterrizado en Seúl, Olave tiene a su cargo un equipo de más de 600 personas que dan soporte a 75.000 empleados en 124 subsidiarias, fábricas y centros de I+D en 80 países.

Convencido de que instalar un futbolín en un empresa no la convierte en el mejor lugar para trabajar, Carlos Olave (Madrid, 1975) asegura que cada organización tiene que encontrar su cultura, saber por qué quiere apostar y procurar que todos y cada uno de sus empleados se sientan cómodos en su lugar de trabajo: “Hacer una compañía en la que puedan desarrollarse profesional y personalmente, en la que puedan aprender porque tienen talento a su alrededor, que les permita hablar con sus jefes y crecer. En recursos humanos lo más importante es lo que no se ve, es lo que hace que al final te quedes en la empresa, por eso es tan complicada esta función”. Olave por ahora se queda. Se incorporó a LGEspaña en 2009 como director de recursos humanos, cargo que desempeñó hasta cinco años después. En 2015 amplió sus funciones a Europa, puesto que deja ahora vacante por el de director global de recursos humanos de la compañía, con rango de vicepresidente y con sede en Seúl y formando parte del comité de dirección, algo de lo que presume a lo largo de toda su trayectoria. Por ahora un viaje sólo de ida, a miles de kilómetros de distancia de su país en todos los sentidos.

Desde la capital coreana, este ejecutivo asume la máxima responsabilidad del área a nivel corporativo y de liderazgo de más de 600 personas que dan soporte a 124 subsidiarias, fábricas y centros de I+D en 80 países. Con unas ventas globales de 55, 91 billones de dólares, LG agrupa cuatro unidades de negocio: Electrónica de Consumo, Telefonía Móvil, Electrodomésticos Hogar y Aire Acondicionado, y Componentes de Vehículos. Es uno de los principales productores mundiales de pantallas planas, y en la reciente feria de CES de Las Vegas ha presentado la primera pantalla enrollable OLED del mundo.

-¿Cómo se innova en gestión de personas?

La innovación ayuda a tener éxito y a hacer mejor la vida de quienes nos rodean, los clientes y los resultados. Y en recursos humanos también hay que innovar aplicando las últimas prácticas. Pero conviene mantener unos básicos como la conversación con tu jefe, facilitar que la información fluya entre el área de gestión de personas y los empleados, dar oportunidades al mejor talento… Todo eso es lo que ayuda a crear una cultura única en la que cada uno aporte lo básico y sienta que tiene un desarrollo profesional. En eso consiste nuestro trabajo al margen de la tecnología.

– Ha trabajado en dos países con un rol europeo, ¿qué ha aprendido?

LG es una empresa en la que se respira diversidad de género y nacionalidades, más de 15 cuando me incorporé a la empresa. Trabajar en Estocolmo y en Fráncfort me ayudó a curtirme y a ver la diversidad como algo natural. Para que todo funcione es necesario trabajar por un objetivo común, crear un entorno que nos haga sentir a todos parte de la organización. Por eso, no representa un problema para mí este nuevo desafío internacional.

-¿Cómo se transmiten esos objetivos desde la parte más alta de la organización?

Con mucha comunicación. Son muy importantes la transparencia y la consistencia de los mensajes. Como correa de transmisión utilizamos a los managers y a los profesionales que tiene un equipo a su cargo. También lo combinamos con la escucha al empleado, para que sus inquietudes lleguen al comité de dirección.

-¿Cómo se articula ese proceso?

De manera virtual y directa. Cada año realizamos una encuesta de clima que nos sirve de punto de partida. Con esos resultados organizamos focus groups con todos los empleados. Solemos realizar estas reuniones tres veces al año. Lo importante es lo que se trabaja entre cada una de ellas.

-¿Quiénes son los interlocutores?

En todos los países los líderes hablan con sus empleados. Cada manager tiene a su cargo un máximo de 40 profesionales y un mínimo de cinco, en el caso de las subsidiarias. En esos encuentros se analizan las causas y las soluciones. Los empleados son los responsables de ese plan de acción.

-Durante varios años LG ocupa un lugar en los índices de las mejores empresas para trabajar de España. ¿Qué opina de estos ránkings?

No puedo criticar. Cuando empezamos en una de estas encuestas lo hicimos para conocer el estado de salud de la compañía y qué opinaban los empleados. Estamos muy orientados a los resultados y sólo buscamos una visión externa, objetiva y contrastada para llevar a cabo planes de acción. Al final salimos bien parados.

-¿Son útiles?

Sí, pero reconozco que antes lo eran más. Con la llegada de las nuevas tecnologías hay muchos canales para averiguar cómo se trabaja en una empresa. Las redes sociales han hecho que las compañías se pongan las pilas. Ahora todos los empleados son portavoces, y un candidato hace más caso a lo que dice un trabajador que a un CEO.

-¿Cuál es el retrato robot de un buen embajador de marca?

Me gustaría que los empleados dijeran la verdad. Por parte de la compañía buscamos coherencia entre los mensajes que lanzamos dentro y fuera, estamos alineados. Mantener la transparencia y la sinceridad es fundamental, y esperamos que nuestra plantilla haga lo mismo.

 

Fuente: http://www.expansion.com/expansion-empleo/desarrollo-de-carrera/2018/02/22/5a8f0cfa468aebc76d8b467b.html